Relatos de penas y glorias,
risas autocriticas y de paz,
sonrisas al vacío producto de memorias imborrables,
destellos de melancolía rondan las noches de agreste y fría naturaleza
Millones de segundos después, todo cambia y a la vez el núcleo permanece intacto,
mismas situaciones, diferentes finales, más experiencia y menos errores,
sabia la vida quien supo entrelazar opuestos seres y destinos
El tiempo sigue su curso, inalterable e indómito, los ojos se cierran resguardandose a la espera del nuevo alba cíclico que aguarda asomar
Noches, mañanas, días, todo se amalgama, dejando como producto final una marca más en el calendario de la vida
Vida, que no sólo cuantifica, también depura y cualifica
Exhalación e inhalación, bocanadas que intercambian el sustento de un nuevo amanecer
Suspiros solitarios visitan el manto de la noche, tiñéndola de alegres recuerdos
Realidad o ficción, nada pareciera tener lógica en un mundo de bromista sarcasmo, manuales de procedimientos se tornan inútiles ante la ínfima aparición de sentimientos contradictorios
Más qué es la existencia del ser, sino una eterna puja de polos opuestos, donde escasean las victorias, abundan las caídas y apenas existen las revanchas
Los brazos vuelven a cobijar bajo su calor, los ojos brillan en el mismo tono de alegría y las sonrisas recuperan su voz perdida
Nuevos cursos, mismos cauces, diferentes caminos, mismas paradas
Todo fluye, como en el principio, cómo su naturaleza lo indica, fluye sin tope alguno
Se esbozan nuevos bocetos, con historias alternas, listos para consumir, en la cúspide de su creación, sin retorno ni final
Bocetos,
inconclusos,
perfectos en su imperfecciones, como la intriga eterna de la insaciable curiosidad, perfecta compañía de viajeros que se cruzan en su andar
Somos sólo líneas en el lienzo etéreo e infinito que compone la humanidad.