Mudar, no sólo de piel y lugar sino de forma
Cambiar, tanto por dentro como por fuera
Crecer, dejar que el curso de la naturaleza siga su camino
Fluir, recibir y transformar
Ser alimento mientras a la vez te nutris de tu entorno
Basta un pestañeo para que lo antes viste y sentiste ahora sea diferente
El sol ha tocado la superficie
Mientras el viento mueve y reordena la quietud
Micro ecosistemas coexisten bajo la sombra de las hojas
Todo lo que vive y existe sobre el suelo y debajo de él cambian todo el tiempo a su propio ritmo
En cada paso que damos, modificamos
Por eso y mucho más deseo que la mudanza sea no sólo externa y material sino también interna y espiritual
No sucumbir ante la incertidumbre de lo desconocido ni sufrir por los sentimientos aferradores
Dar el salto para abrazar nuevas aventuras, nuevas vidas con ellas vendrán
Nuevos "yo" también conocerás