De tanto andar, mis pies ya no tienen suela que los proteja porque ya no las necesitan. Se transformaron en suelo, son asfalto, piedras y tierra
Son la base de mis caminos, los cuales siempre están cargados de historias y anécdotas
Si estuviésemos en una gran competencia, no podría estar más feliz de haber perdido
Soy un perdedor con suerte
Suerte de adquirir en cada cicatriz una pequeña dosis de sabiduría
La diosa de la fortuna no siempre sonríe a quien gana, muchas veces, premia a quien persiste
Si de perder se tratase, me alegra estar perdido
Ya sin rumbo fijo, ni barreras que bloqueen mi paso
Y si mañana mis ojos ya no viesen la luz del Sol, sé que estaré conforme con todo lo que me ha sucedido
He luchado, la mayor parte del tiempo sin saber cómo hacerlo, por eso celebro a pesar de que entre tantas aparentes derrotas tengo algunas victorias que endulzaron mi alma
Si me ven abajo, sepan que no me di por vencido. Todo lo contrario, junto fuerzas para levantarme nuevamente lleno de ímpetu
Si tan sólo se resumiera a nuestros logros, no he logrado mucho, casi nada
Por ahora me conformo en seguir exprimiendo cada momento al máximo
Así sea que gane o pierda
Ningún sacrificio es en vano, todo tiene recompensa.