Musa de invierno
Llegaste con el frio de una noche de estrellas por nubes opacadas
Fue ínfimo lo poco que pude conocer de tu enigmático ser
Más mis ojos no se confunden, y ante ellos no pasaste desapercibida
Moviendo nuestros cuerpos al compás de la música fue creciendo una incontenible atracción
Desde la primera vez recuerdo tu sonrisa, la cual, sincera y fresca me regocija
Y pienso en tus labios que me atraen por las palabras que pronuncian, reflejando tu manera de pensar, y por la suavidad con la que me supieron besar.
Recuerdo la pasión y calor que nuestros cuerpos se supieron brindar, la suavidad de tu piel mientras mis dedos la solían acariciar
Llegaste de lejanas tierras con el afán de conquista, lo cual realizas día día a gran velocidad, ganas sonrisas, conocimiento, riquezas inmateriales, excelentes compañías y mucho más
Tu camino aqui, diosa escandinava, recién comienza, y con orgullo y valentía lo atraviesas sin dudar
Es largo el trayecto y fascinante su desenlace cotidiano
Desde mi humilde sitio observo y contemplo el éxito de tu alegria, feliz por partida doble, por tu enérgica busqueda del conocimiento y bienestar, sumado a la suerte del destino que cruzo nuestros caminos
A veces, en silencio, desde mi mente te llamo, no se si surge efecto mas no intento en vano, yo confío en volver a sujetar y sentir el calor de tus manos
Espero al reflejo de mi alegría en tus ojos cuando vuelva a verte algún dia
Hasta entonces, hasta luego, hasta siempre