El sonido se complementa con mis pisadas sobre las calles rocosas del vecindario
Retumba el eco de ladridos ante mi andar, acompañadome junto a la Luna y el manto estelar
Noche de invierno, caminando hacia mi descanso me pregunto cuando has de acabar
El frío se cuela desde mi cuello retorciendo involuntariamente a su paso mi cuerpo
Mis dedos casi inmóviles solo viven a través de esta escritura
Quedaron atrás los días de cálido despertar
Pero no así el anhelo de mi piel por los rayos del Sol volverse a sonrojar
Minuto a minuto, paso tras paso cada vez estoy más cerca de mi hogar
Cierro los ojos, todo cambia, se torna fugaz como la sensación de un pestañear
Alzo la vista, contemplo el techo etéreo deseando poder volar
Noche de Luna sonriente, hoy no te siento como una común y corriente
Percibo más que nunca las energías que rodean mi hábitat
Silencio de vieja ciudad, retumbas en mi mente llevándome a mis pensamientos volver a escuchar.