Esos segundos que parecen fotogramas eternos de una película donde sos el actor principal
Cuando la experiencia adquirida resalta a simple vista junto con los instintos más primitivos de superviviencia.
Nada se compara, no existe acto fortuito. Pareciera que son designios del universo.
Mensajes codificados de manera tan simple que el cuerpo entiende ante el primer calor de la sangre bombeada aceleradamente, ardiendo y llenando de adrenalina cada rincón de tu ser.
Quedan atrás los recuerdos de una frágil fortaleza donde fracasaste en escaparte de este mundo
No hay lugar para lágrimas, sólo brota rojo carmesi mezcladas con risas nerviosas pero terapéuticas que aplacan el dolor
Golpes, cortes, rasgaduras.
Pedazos de persona quedaron en un rincón de selva
Más nada fue en vano
Revivió cada célula del cuerpo, reviví en todos mis sentidos cada momento y persona importante
Días después, noté con sorpresa que si no hubiese pasado por tanto la historia sería otra
Semanas han pasado, el cuerpo sigue amando a la esencia, regenerando sin pausa toda mi existencia.
Una vez más, íntegros agradecemos la pausa, sabiduría y amor curativo
Vivir para luego revivir
Nuevos caminos y otros no tanto, todos aguardan que vuelva a surcarlos. Ahora, con nuevas marcas que recuerdan que he vuelto a comenzar, sigo un poco roto más con el ánimo intacto.
Deseo que nadie pase por tanto, pero de ser necesario abrazaré con el sentimiento y auxiliaré siempre que sea requerido
Gracias vida, gracias universo.
Aprovecharé cada aliento así como cada oportunidad de experimentar el llanto, dejaré mi huella sea con risas, prestando el oído o plasmando la poesía a través de sus versos.
Hoy más que nunca, gracias por tanto.